Amor en tiempos de tecnología
El ser humano es un ser que se encuentra en
constante cambo y evolución, no solemos quedarnos en un solo lugar con los
mismos comportamientos y creencias, tendemos a cambiar ya sea para mejor o para
peor, una cosa que ha cambio (en una gran medida) es la forma en la que
buscamos pareja, en la antigüedad muchas parejas solían ser concretadas por los
padres (en algunos casos la relación iban bien y en otras eran infiernos), en
otros casos las historias de amor eran bastante románticas y en otras eran
bastante entretenidas, sin embargo, en la actualidad las cosas han cambiado y
verdaderamente no sabría decir si fue para bien o para mal.
Tinder, Badoo, Lovely, Grindr, Mamba, etc., son solo
algunas de las miles de aplicaciones que existen hoy día con la finalidad de “agilizar”
el encontrar una pareja, su funcionamiento no es muy difícil, entras, te
registras y empiezas a conocer gente, si te gusta alguien das match y listo
solo queda coordinar y ya, tienes tu cita, bueno, creo que esta demás el
mencionar lo extremadamente peligroso que es utilizar este tipo de aplicaciones
y el aceptar verte con alguien que en tu vida has visto, o te estafan, o te
secuestran o todo sale bien, esas son solo algunas de los resultados que te puede
traer el usar este tipo de aplicaciones.
Si bien ya sabemos que (en la vida real) el
encontrar pareja, hacer amigos o encontrar a alguien para simples encuentros
casuales es bastante difícil y peligroso, el tratar de realizar lo mismo puede
llegar a ser muchísimo más peligroso, pongámoslo así:
En la vida real, cuando estas conociendo a alguien
puedes ver su cara, su físico, su forma de ser, de actuar, de comportarse,
puedes apreciar el cómo reacciona a su entorno, el cómo trata a los demás, simple
y sencillamente lo está viendo en vivo en directo.
En aplicaciones, corres el riesgo de que la persona
con la que estás hablando no sea quien dice ser, a ti te puede decir que es Juan,
que tiene su propio negocio y tiene 25 años, pero tu verdaderamente no sabes si
Juan realmente es Juan o es Pablo, un hombre casado de 47 años que se encuentra
en banca rota y que anda buscando a personas más jóvenes y manipulables para así
sacarles dinero, suena como de película, pero la verdad es que esto es algo
bastante común en las redes sociales y en las aplicaciones de citas.
Tu puedes descargar una aplicación y ver la foto de
alguien que te guste, pero verdaderamente no sabes si esa imagen es real, si
esa persona existe o solo es alguien que está esperando pacientemente por una víctima
a la cual estafar o lastimar.
Si en la vida real se debe de tener cuidado cuando
se quiere conocer a alguien, de manera virtual este cuidado lo tenemos que
triplicar, el ser precavido nunca pero nunca esta demás, no demos información muy
personal (ni direcciones) y si se llega a planear un encuentro ojala y sea en
un lugar público, y algo igual de importante, nunca salgamos con alguien solo
porque nos gusta su atractivo, dejemos de ser tan superficiales y centrémonos un
poco en ver si esa persona verdaderamente nos complementa, si compartimos
gustos y si es alguien con el cual te gustaría compartir un buen tiempo de tu
vida.


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